
Sopa cremosa de calabacín con vaca sonriente
La sopa cremosa de calabacín que a todos les encanta, cocinada en 10 minutos a presión y mezclada directamente en el tanque. Las porciones de queso fundido le dan ese lado ultra cremoso y ligeramente salado que hace que esta receta sea tan exitosa. Sencillo, rápido, económico y amado tanto por niños como por adultos. Perfecto para cocinar calabacines en abundancia en verano.
Preparación
- 1
Modo dorado: dorar la cebolla rebanada y el ajo machacado en aceite de oliva durante 2 minutos, hasta que estén traslúcidos y ligeramente dorados.
⏱ 2 min💡 No dores demasiado la cebolla; solo quieres quitarle lo crudo y lo dulce. Una cebolla bien sudada (no caramelizada) hace una sopa más suave.
- 2
Agrega las rodajas de calabacín y el caldo de verduras caliente. Sazonar ligeramente con sal (el queso derretido ya está salado). Cierra la tapa.
💡 Pruebe antes de agregar sal; dependiendo de las marcas de queso derretido y cubitos de caldo, es posible que la sopa ya esté bien salada. Mejor ajustar al final de la receta.
- 3
Modo de cocción a presión: 10 minutos.
⏱ 10 min💡 El calabacín se ablandará completamente bajo presión, lo que dará una sopa perfectamente suave sin esfuerzo para mezclar.
- 4
Liberación rápida. Agrega las porciones de queso derretido al bol aún caliente. Tritura con una batidora de mano directamente en el bol hasta obtener una textura perfectamente suave.
💡 Mantenga la tapa en posición inclinada al licuar para evitar salpicaduras. Comience lentamente y acelere gradualmente.
- 5
Agrega la pimienta y la nuez moscada. Probar y rectificar de sal si es necesario. Si la velouté queda demasiado espesa, añadir un poco de agua caliente y volver a mezclar brevemente.
💡 La consistencia ideal: la velouté debe cubrir ligeramente el dorso de una cuchara. Ni demasiado líquido ni demasiado espeso.
- 6
Servir en tazones calientes. Decorar con una cucharada de crème fraîche, cebollino picado y un chorrito de aceite de oliva. Sirva con picatostes untados con ajo.
💡 Esta velouté aguanta muy bien servirla fría en verano (como un gazpacho de calabacín) con un toque de menta fresca en lugar de cebollino.

