Sopa cremosa de calabacín con vaca sonriente

Sopa cremosa de calabacín con vaca sonriente

La sopa cremosa de calabacín que a todos les encanta, cocinada en 10 minutos a presión y mezclada directamente en el tanque. Las porciones de queso fundido le dan ese lado ultra cremoso y ligeramente salado que hace que esta receta sea tan exitosa. Sencillo, rápido, económico y amado tanto por niños como por adultos. Perfecto para cocinar calabacines en abundancia en verano.

18minPreparación 8minCocción 10min 4 porciones🟢 FácilCOOKEOVegetarianoSin gluten
B
Ligero en calorías, rico en agua y potasio. Aporte moderado de calcio gracias al queso fundido.
~125 cal/porción (indicativo)

Preparación

  1. 1

    Modo dorado: dorar la cebolla rebanada y el ajo machacado en aceite de oliva durante 2 minutos, hasta que estén traslúcidos y ligeramente dorados.

    2 min

    💡 No dores demasiado la cebolla; solo quieres quitarle lo crudo y lo dulce. Una cebolla bien sudada (no caramelizada) hace una sopa más suave.

  2. 2

    Agrega las rodajas de calabacín y el caldo de verduras caliente. Sazonar ligeramente con sal (el queso derretido ya está salado). Cierra la tapa.

    💡 Pruebe antes de agregar sal; dependiendo de las marcas de queso derretido y cubitos de caldo, es posible que la sopa ya esté bien salada. Mejor ajustar al final de la receta.

  3. 3

    Modo de cocción a presión: 10 minutos.

    10 min

    💡 El calabacín se ablandará completamente bajo presión, lo que dará una sopa perfectamente suave sin esfuerzo para mezclar.

  4. 4

    Liberación rápida. Agrega las porciones de queso derretido al bol aún caliente. Tritura con una batidora de mano directamente en el bol hasta obtener una textura perfectamente suave.

    💡 Mantenga la tapa en posición inclinada al licuar para evitar salpicaduras. Comience lentamente y acelere gradualmente.

  5. 5

    Agrega la pimienta y la nuez moscada. Probar y rectificar de sal si es necesario. Si la velouté queda demasiado espesa, añadir un poco de agua caliente y volver a mezclar brevemente.

    💡 La consistencia ideal: la velouté debe cubrir ligeramente el dorso de una cuchara. Ni demasiado líquido ni demasiado espeso.

  6. 6

    Servir en tazones calientes. Decorar con una cucharada de crème fraîche, cebollino picado y un chorrito de aceite de oliva. Sirva con picatostes untados con ajo.

    💡 Esta velouté aguanta muy bien servirla fría en verano (como un gazpacho de calabacín) con un toque de menta fresca en lugar de cebollino.

Preguntas frecuentes

¿Podemos sustituir el queso derretido por otra cosa?
Sí: la crème fraîche espesa (100 ml) da un resultado más neutro. El queso fresco de cabra (80 g) aporta más carácter. El queso crema tipo Philadelphia (60 g) también funciona muy bien. Para una versión vegana, utiliza crema de anacardos o leche de coco.
¿Deberías pelar los calabacines?
Esto no es necesario: la piel del calabacín es fina y desaparece por completo cuando se licua. Sin embargo, quitar la piel da como resultado una sopa de color verde más pálido con una textura aún más suave. Con la piel, el color es más verde y el sabor ligeramente más pronunciado.
¿Esta velouté se congela bien?
Sí, pero sin el queso derretido ni la nata. Congele la sopa de caldo de calabacín y luego agregue el queso al recalentar. Las sopas mezcladas que contienen queso derretido pueden tener una textura granulada después de descongelarse.
¿Cómo evitar que la sopa quede amarga?
El sabor amargo a veces proviene de calabacines muy grandes o demasiado maduros. Prefiere calabacines pequeños o medianos (menos de 200 g cada uno) con piel brillante. Los calabacines de verano grandes a veces han desarrollado cucurbitacinas amargas, especialmente en las semillas.

Recetas similares